domingo, 24 de enero de 2016

UN COMUNISTA EN HOLLYWOOD

Dalton Trumbo

Dalton Trumbo era uno de los "diez indeseables".  Se atuvo a sus derechos según la Primera Enmienda, el derecho de todo ciudadano norteamericano a la libertad de expresión. Pasó un año en la cárcel. Eso ocurría en 1950. Casi diez años después, no podía pisar ningún estudio. El descrédito público del senador McCarthy en manos del periodista Edward R. Murrow por la televisión nacional y su muerte acaecida poco después, en 1957, no sirvieron de nada. La lista negra seguía inamovible.
Dalton tenía que ocultarse para escribir y usaba seudónimos en todos sus guiones. Durante diez años, trabajó bajo nombres supuestos, incluyendo relatos para revistas femeninas, firmados por su mujer. En la ceremonia de entrega de premios de la Academia, en 1956, el año que no gané por Lust for Life*, Dalton Trumbo ganó la estatuilla al mejor guión por The Brave One ("El valiente"), con el seudónimo de "Robert Rich". La ceremonia fue una mascarada. "Recibe el Oscar en nombre de Robert Rich, que lamentablemente no puede acompañarnos esta noche..." Todo Hollywood sabía de qué iba la cosa. ¡Qué hipocresía!

Extraído de "El hijo del trapero" de Kirk Douglas. Traducción de Iris Menéndez.

*El loco del pelo rojo.

                                                  y

Dalton Trumbo y su esposa Cleo.

Dalton pensó que Nixon podría mostrarse receptivo a un discurso mío para que se acabara con las listas negras. Firmándolo con el nombre de “Sam”, Dalton escribió una carta muy elocuente en la que me suministraba munición para un posible encuentro. En parte, decía lo siguiente:

”Once años después, dudo de que en todo Hollywood queden cinco miembros del Partido Comunista. La mayoría de los represaliados llevan años fuera del partido. Algunos se han vuelto conservadores, otros se han hecho demócratas, y algunos han conservado un punto de vista socialista, en términos generales. Pero ninguno de ellos puede admitir en conciencia que una comisión legislativa valore sus lealtades. Aparte de esto, consideran que una confesión forzosa de culpabilidades anteriores o de estupidez no se diferencia mucho en sus principios de las confesiones públicas que han caracterizado el sistema judicial ruso, ni al lavado de cerebro del que se acusa a los chinos. Por esta razón, y solo por esta razón, decenas de ellos han guardado silencio y ha soportado las consecuencias. Creo que hay muchos, muchísimos argumentos contundentes contra las listas negras… y me he tomado la libertad de tomar unas cuantas notas, en un estilo que confío que sea lo bastante ligero y muestre el suficiente desapego para que el señor N(ixon) pueda apropiarse de ellos sin poner en ningún compromiso a la persona (Kirk) que, por casualidad, se los entregó.”

Poco después se canceló el encuentro, pero Dalton siguió recordándome a Nixon. Él había visto guardar silencio sentado al entonces, congresista Nixon, mientras J.Parnell Thomas aporreaba con la maza y proclamaba denuncias por desacato. Dalton creía que en realidad Nixon nunca se sintió cómodo con la caza de brujas.

Yo era escéptico. Nixon tenía credibilidad para decir que había llegado el momento de poner fin a las listas negras, ¿pero tendría agallas para hacerlo?

Extraído de "Yo soy Espartaco" de Kirk Douglas. Traducción de Ricardo García Pérez.
                                                                 

¿A dónde vamos a llegar cuando hasta los yankis tienen estatuas de  reconocidos comunistas en su país?
                                                                        
Nixon no tuvo agallas. O no tuvo ganas. Y el "asunto" se resolvería finalmente de otra manera.

Guardo buen recuerdo de "La tapadera" (la de Tom Cruise, no; la de Woody Allen y Zero Mostel), pero hace muchos años que no la he revisado.  También guardo buen recuerdo de  "Buenas noches, y buena suerte", sobre el periodista Murrow al que hacía mención Kirk más arriba y su lucha contra la "caza de brujas".
De la que no guardo apenas recuerdo (y creo que no me convenció demasiado) es  de "Culpable por sospecha" con Robert De Niro.

No sé dónde leí (tal vez en uno de los dos libros de Kirk Douglas) que Dalton Trumbo se pasaba todo el día escribiendo. Un guión* tras otro. Si antes de estar en la lista negra con escribir dos o tres al año tal vez le hubiera bastado, al pasar a la "clandestinidad"  tuvo que escribir mucho más para seguir manteniendo su nivel de vida. Trabajó para productoras pequeñas e independientes, y no cobraba las tarifas estándar al hacer de "negro"

Tiene mérito hacer una película sobre alguien que se pasa todo el día escribiendo... y no detrás de una mesa, sino en su bañera, que es lo que solía hacer Dalton Trumbo. 

"Trumbo" (2015) dirigida por Jay Roach, con guión de John McNamara basado en un libro de Bruce Alexander Cook se ve con agrado y con interés, sobre todo si te interesa el tema. Es una película que toma claramente partido por esos rojos escritores de Hollywood. Para algunos, casi una hagiografía de Trumbo que mezcla a su antojo "realidad" y ficción. Un ejemplo: Parnell no estuvo en la cárcel con Trumbo, sino con Lester Cole y Ring Lardner Jr.


La verdad es que a mí esos detalles no me importan. Así al menos podemos tener una réplica por parte de Trumbo para el congresista corrupto que le llevó a la cárcel. Ring pasó de decirle nada cuando se lo encontró. Vale, así que eso fue lo que ocurrió, y alguno puede decir que es más "real",  pero desde luego me parece menos interesante desde un punto de vista dramático.



Bryan Cranston como Trumbo y Diane Lane como Cleo están estupendos. El resto del reparto también. Y por muy exagerado o típico-tópico-previsible que pueda resultar, me encanta el momento de John Goodman como Frank King y su bate. Me gustaron también las fotos de los Trumbo reales en los créditos finales (además sale parte de una entrevista televisada con el Trumbo real).

* La R.A.E da preferencia a la grafía sin tilde, aunque  permite que aquellos hablantes que pronuncien estas voces en dos sílabas puedan seguir tildándolas. Yo debo ser de esos.




PD: En la red he leído que Dalton Trumbo era un "fanático" socialista (por lo visto no se puede ser un fanático "demócrata" aunque lleves a algo como la "caza de brujas") convencido de las ventajas del estado soviético, que apoyaba la dictadura de Stalin y que esta película hace un feo servicio a la Historia al presentar como héroes a unos guionistas stalinistas que solo buscaban implantar un feroz comunismo en Estados Unidos por medio de sus películas. Pues nada. Habrá que hacer una película en la que los héroes sean los instigadores de la caza de brujas para que estén todos contentos.

A mí me basta la carta que le escribió a Kirk más arriba para ver que Dalton no debía ser tan "cerradito" como quieren hacer ver algunos. Es más...supongo que si menciona "las confesiones públicas del sistema judicial ruso" y las compara con lo de la "caza de brujas" no creo que sea porque estuviera de acuerdo con ellas.

AÑADIDO: En esta reseña de Variety (que confieso no he leído) me he encontrado con algo muy interesante. Si bajáis a los comentarios,  cuando lleguéis al de John Hart, que empieza diciendo "How about the truth and getting the facts rigth about Trumbo" veréis que  según él,  su padre, Juan Duval es quien merecía el Oscar  de 1956 por el guión de "The Brave One"
Y lo cierto es que el guión de Trumbo se escribió usando el de Vidal. Pero aunque su padre escribiera el guión "original",  no hay que olvidar que Dalton "escribió" (que no firmó) el que se rodó.


¿Y qué hay de lo que apunta Hart sobre el guión  de "Vacaciones en Roma"? ¿Reescribieron día y noche Wyler y Ian McLellan Hunter (que también acabaría en la "lista negra") el guión de Trumbo durante el rodaje? 

Podría ser. También deberíamos considerar que de no ser por la lista negra, quien habría reescrito los cambios que tal vez pidiera Wyler habría sido el mismo Trumbo, que ya había ejercido de "doctor" tanto en guiones propios como ajenos. Y Hart no dice nada o se olvida de que en los créditos del guión también figura el nombre de John Dighton. ¿Qué hizo Dighton? ¿Será que hacer películas al final es una labor de equipo?

Por otra parte, Kirk dice en su autobiografía que Trumbo era el único guionista con el que ha trabajado que te entregaba un guión en el que no era necesario retocar nada. Y hasta Edward Abbey consideró que el guión de "Los valientes andan solos"  era mejor que su novela.

Según cuenta Hart también en su comentario, el hijo de Ian McLellan Hunter (quien firmó "Vacaciones en Roma"; si la "escribió" o no es otra historia) no quiso devolver el Oscar que recibió su padre cuando se lo pidió la Academia para entregárselo a Trumbo.

Y como ya hemos visto, John Hart también quiere un Oscar para su padre por "The Brave One": "Si Trumbo recibió póstumamente el Oscar por la historia de "Vacaciones en Roma", entonces la historia original de mi padre en la que se basó la película "The Brave One"  merece ser reconocida por Hollywood y la Academia otorgarle póstumamente el Oscar para la "Mejor Historia Original".

¿Qué quéreis que os diga? Por este tipo de cosas casi prefiero la "historia" que me cuenta la película. Más allá de lo que hiciese su hijo,  en la película, Ian McLellan Hunter y Dalton Trumbo eran amigos. Ian no quiso cobrar por "Vacaciones en Roma", aunque se quedara un 30% ante la insistencia de Dalton, y lo que sí hizo fue cambiar el título de la película. Ambos quedan como dos tipos estupendos y la escena es como me gustaría que hubiese ocurrido en la vida real.

En cuanto a lo de Juan Duval.  El "error" de la película es presentar tal vez que el guión de "The Brave One" es una historia original de Trumbo como lo era la de "Vacaciones en Roma"... Lo siento por Hart, pero lo veo como una aceptable "licencia dramática", y aunque no hubiera estado mal que se viese que era otra "adaptación" más de las de Trumbo, el nombre del autor original es irrelevante para esta película.

martes, 19 de enero de 2016

CUADERNOS UCRANIANOS (memorias de los tiempos de la URSS)














Texto e ilustraciones extraídas de "Cuadernos Ucranianos (memorias de los tiempos de la URSS)" de  Igort. Traducción de Julio Reija. Rotulación: Iris Bernárdez.

Nota: Abriendo las imágenes en una nueva pestaña podéis ampliar las páginas para leer los textos.

Это жизнь.

Sin embargo, antes de que me diera tiempo de otear el horizonte moscovita, de preguntar aquí y allá, de llevar a cabo conversaciones tan importantes como iluminadoras, estalló como una bomba la noticia de que Ufá, una ciudad grande, de un millón de habitantes, situada entre el Volga y los Urales, acababa de ser víctima de una fuerte contaminación tóxica. No, no se trataba de polución industrial, que es el pan nuestro de cada día, sino de una intoxicación grave, seria, mortal. 
¡El nuevo Chernobyl!, comentó el colega que me dio la noticia.Voy para allá, repuse. Si consigo plaza en el avión, me voy mañana mismo. 

Todos los que en Moscú subían al avión con destino a Ufá iban cargados de botellas, garrafas y bidones de agua, pues la contaminación de Ufá estaba producida por el fenol. Quien beba de aquella agua, dijo el colega, caerá enfermo y morirá.

Ufá es la capital de Bashkiria, una república autónoma de los Urales occidentales. Al sur de aquí se extiende Kazajistán, al este, Siberia, y al oeste, Tartarastán. La naturaleza del lugar, con montañas cubiertas de bosque, seiscientos ríos y arroyos y mil lagos era exuberante y hermosa. Abundaban cuadrúpedos de todos los pelajes y pájaros de todas clases, así como enjambres de laboriosas abejas. Hasta que apareció la química. Bashkiria fue convertida en un polígono químico, en un centro de la industria química de la antigua URSS. El cielo se cubrió de humo, el aire se llenó de polvo suspendido y el fenol fluyó por los ríos. El fenol, según leí en una enciclopedia, es un ácido oscuro y muy tóxico que se usa en la fabricación de explosivos, materiales sintéticos, tintes, adobos y mil cosas más. Dado que las fábricas químicas de aquí están construídas de manera chapucera y defectuosa, y que la instalación de filtros y depuradoras se consideraba un capricho y una veleidad de los puristas ecológicos, el fenol no paraba de filtrarse en los ríos, pero lo hacía despacio para que el envenenamiento de la gente no se produjera de golpe, para que la ciudad no sucumbiera súbitamente. 

Pero, finalmente, ha sucedido. Al abrir los grifos la gente vio que salía de ellos una turbia substancia marronácea y sintió cómo sus casas se llenaban de una peste espantosa. ¡Fenol! ¡Fenol!, la voz corrió de casa en casa, de calle en calle.

Sin embargo, no cundió el pánico. Aquí la gente percibe las desgracias, incluso las causadas por la estupidez y la indiferencia de los gobernantes, como excesos de la omnipotente y caprichosa naturaleza, tales como inundaciones, terremotos o inviernos especialmente duros. La irreflexión o la brutalidad del poder son, simplemente, un cataclismo más que no les ahorra la naturaleza. 

Hay que comprenderlo; hay que resignarse.


Extraído de "El Imperio" de 
Ryszard Kapuściński. Traducción del polaco de Agata Orzeszek.

MÁS DE 101

A finales de año, Mo Sweat, de Comic is art nos propuso a varios bloggers vecinos hacer un listado con nuestros 101 dibujantes de cómic favoritos. ¿101 dibujantes? "Están locos estos bloggers"...

Pero otros vecinos se animaron a la propuesta de Mo, y así vais a poder ver una selección de más de 101 artistas del cómic por la red.

Tristan va a hacer tres listas (con una sola no le bastaba) de sus artistas (no solo dibujantes) favoritos en el comic book norteamericano, el europeo y el de prensa. 

Hombre de Trapo nos presenta a sus 101 del comic underground

Y en Una vida de Historietas, Francisco Alaminos hace también su lista de "Los 101 artistas más grandes de la historia del cómic" dividos por zonas geográficas.

Os animo a que paseéis por las páginas que enlazo arriba y así podáis ver una muestra de  los diferentes estilos que podéis encontrar en este medio.

Supongo que si añado aquí a una serie de dibujantes es muy probable que aparecerán también en sus listas, pero por si acaso, os dejo con tres  dibujantes que me gustan. 


Alex Kotzky

Según la wikipedia (habría que contrastar la información), Alex Kotzky dibujó fondos para las historietas de Spirit de Will Eisner (uno de mis dibujantes de cómic favoritos), e hizo también de "negro" para autores como Milton Caniff, Stan Drake o John Cullen Murphy.  Trabajó durante tres décadas en la tira de prensa "Apartmen 3G", por la que recibió un premio de la National Cartoonist Society en 1968 y de la que podéis ver algunos ejemplos aquí debajo.









Hayao Miyazaki

Sí. Igual alguno asocia aquí su nombre al de las películas de animación, pero "Nausicaä del valle del viento", además de una de sus películas, es un tebeo (o manga, me da igual) maravilloso y absolutamente recomendable (que a mi me gusta mucho más que la película.) .









Edmond Baudoin

Uno de mis cinco dibujantes y autores de tebeos favoritos desde hace unos cuantos años. Por aquí ya recomendé su "Ensalada de Niza", pero tan buenos y recomendables como este son "El viaje" , "Arlerí""Los cuatro ríos", "El abate Pierre", "Piero" , "Los hijos de Sitting Bull",  etc...












miércoles, 13 de enero de 2016

BACK IN THE U.S.S.R

Dos fragmentos del capítulo "Un hombre cuenta su historia".

"Aquel día... Lo recuerdo todo como envuelto en la niebla... ¿Cómo nos echaron de las casas a la calle? ¿Cómo nos llevaron hasta la linde del bosque? Recuerdo un campo muy grande al lado del bosque... Los guardias eligieron a los hombres más fornidos y les ordenaron cavar dos zanjas...  Dos zanjas profundas. Nosotros los mirábamos trabajar. Esperábamos. A la primera zanja arrojaron a los niños más pequeños y comenzaron a cubrirlos de tierra. Sus padres ni lloraban ni suplicaban clemencia. El silencio era total. Muchos se preguntan el porqué de ese comportamiento... He pensado mucho en ello, ¿sabe? Y creo que si una persona es atacada por un lobo o un jabalí salvaje, no se entretiene en rogarle ni en suplicarle que le respete la vida. Los alemanes miraban al fondo de la zanja y reían, mientras arrojaban caramelos. Sus colaboradores locales, los polizei, iban borrachos como cubas... Tenían los bolsillos llenos de relojes... Cuando terminamos de enterrar a los niños más pequeños, nos ordenaron a los demás que saltáramos a la segunda zanja... Nos llegó el turno: allí estábamos, de pie junto a la zanja, mamá, papá, mi hermanita y yo... El alemán que estaba al mando se percató enseguida de que mamá era rusa y le indicó con la mano que se apartara "Tú vete", le dijo. Papá le gritó enseguida: "¡Corre! ¡Sálvate!". Pero mamá se agarró a su brazo y a mi mano con fuerza. "Yo voy con vosotros", dijo. Intentamos apartarla de nosotros, le imploramos que se fuera... Fue la primera en saltar a la zanja...
Eso es todo lo que recuerdo... Recuperé la conciencia gracias a un golpe que alguien me propinó en una pierna... Grité de dolor. Escuché que alguien decía en un susurro: "Aquí hay uno vivo". Eran campesinos que hurgaban en la zanja recién cubierta de tierra en busca de botas, zapatos y cualquier cosa de algún valor... Ellos me ayudaron a salir de la zanja. Me quedé sentado al borde. No sabía adónde ir. Llovía. La tierra estaba muy caliente. Muy caliente. Uno me alargó un trozo de pan. "Corre, pequeño judío, a ver si consigues salir de ésta", me animó. (...) 

 "Un día recibimos la orden de prender fuego a la cabaña de un colaborador... Con toda la familia dentro... Y no era una familia pequeña: su mujer, tres hijos, la abuela y el abuelo. Los rodeamos en plena noche... Primero, fijamos las puertas con clavos. Después rociamos la cabaña con queroseno y le prendimos fuego... Dentro daban voces, gritaban... Un chiquillo consiguió salir por una ventana... Uno de los partisanos se dispuso a dispararle, pero otro se lo impidió. Lo echaron de vuelta a la hoguera. Yo tenía catorce años entonces... No comprendía nada. Lo único que pude hacer fue guardar ese recuerdo en mi memoria. Y ahora se lo cuento a usted. No me gusta la palabra héroe, ¿sabe? En las guerras no hay héroes... Nadie que empuñe un arma puede comportarse con nobleza. Jamás. Es imposible... " (...)

Extraído de "El fin del Homo sovieticus" de Svetlana Aleksiévich. Traducción de Jorge Ferrer.

"El fin del "Homo Sovieticus" es un libro de Historia oral. Y digo Historia con mayúscula porque aunque no se centra en las fechas de los grandes acontecimientos, sí lo hace en las historias de todos aquellos que los han vivido, que creo que se acerca más a la Historia real que aquella que nos han enseñado o enseñan todavía en las escuelas.
Así, Svetlana Aleksiévich recoge en una serie de entrevistas, en las que apenas interviene, los recuerdos, las vivencias, los sentimientos, las ideas, las vidas en definitiva, de quienes han sido testigos y partícipes de la vida y la muerte de la Unión Soviética. Podemos leer las voces de quienes vivieron esa época casi al completo y son ya ancianos, de quienes la vivieron acabada la II Guerra Mundial (los baby boomers del otro lado), o de la última generación, con infancia y educación soviética, pero juventud capitalista. Diferentes voces, diferentes lugares, temas, hechos y opiniones. 
La II Guerra Mundial, Stalin, el amor a la patria, las delaciones, el trabajo en la Unión Soviética y "los campos de trabajo", el "Partido", los orfanatos,  la "educación", la K.G.B, la disidencia en las cocinas domésticas, Pravda, el poder militar, Solzhenitzyn, los kulaks, Gorbachov, la perestroika,  el intento del golpe de Estado, la disolución de la Unión Soviética, Yeltsin, las guerras civiles tras la separación de la U.R.S.S, los sovoks (pobres soviets anticuados) y las diferencias entre la Rusia soviética y la actual... 


Y no penséis que todas las historias que aparecen en el libro son tan dramáticas como la de arriba... Vale. Es cierto que la sensación de tristeza,  amargura y falta de fe en la especie humana aumenta a medida que avanzan las páginas con tanta atrocidad, crueldad, odio, fanatismo, ignorancia... pero también hay espacio para la solidaridad, la esperanza, la ternura, el amor... y hasta para el humor...

"Y un estudiante que había ido a parar allí por haber contado un chiste: "En un salón engalanado cuelga un retrato de Stalin y un profesor lee una conferencia sobre Stalin, mientras el coro canta una canción dedicada a Stalin,  y un poeta declama un poema loando a Stalin. ¿Qué se celebra? El centenario de la muerte de Pushkin". (Me echo a reír, pero él permanece serio). Le costó diez años de cárcel sin derecho a correspondencia."



                                          Me está pareciendo impresionante.

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